"Su empresa participa en las obras de la Y vasca"
"Era un empresario capitalista"
"Algo habrá hecho"
"Era buena persona"
"En el pueblo le conocía todo el mundo"
Supóngase un país con pena de muerte. Supóngase que en ese país, se sentencia y ejecuta a alguien por tener una empresa. O por tener una empresa que participa en la construcción de una vía férrea. O por alguna acusación no probada. O porque le cae mal a alguien.
Una brutalidad, ¿verdad?
Pues bien. En el País Vasco no sólo es brutal que se haya matado a una persona de 70 años por las buenas. Tan brutal -de bruto- es eso como que la gente se agarre a los argumentos que he expuesto al principio, que la gente no se dé cuenta de que da igual que fuera un santo o un cafre, que fuera nacionalista o falangista, que tuviera o no antecedentes criminales... en todos esos casos, en cualquier caso en realidad, no hay derecho a que venga alguien, se erija en juez (¿designado por quién?) y mate a alguien.
La oposición a la Y vasca no es más que otro intento más de aislar el País Vasco del resto del mundo, de mantener la trepanación de una región que necesita con urgencia que corra el aire, oxigenarse mentalmente. No nos olvidemos de lo que pasó con la autovía de Leizarán, que tras las consabidas dosis de gamberrismo cuál fue el resultado: que se construyera la autovía de todas formas, con un trazado más elevado y por tanto expuesto a las nevadas (y para colmo, el inicio de la carrera política de los chicos de Elkarri).
En realidad, no está claro que esta muerte se deba a la Y vasca, o a una negativa a un posible intento de extorsión por parte de ETA.
Lo paradójico es que Altuna y Uría es una empresa emblemática del Valle del Urola, como lo pueden ser o haber sido Danona o Marcial Ucín, que ha gozado de una buena relación con el poder político, lo cual es posible que haya contribuido a su buena marcha.
Lo triste es que en el País Vasco no es lo mismo que se asesine a un empresario "del pueblo" que a un concejal del PP, por el mismo motivo que hizo que el secuestro de Julio Iglesias Zamora fuera un punto de inflexión. Lo triste es que ahora mismo, en el mismo pueblo de Uría, hay alguien que se alegra. Lo triste es que muchos se encogerán de hombros, y algún necio pensará "algo habría hecho".
La situación en el País Vasco es la siguiente: hay elecciones cada cuatro años para tres instancias, estatal, autonómica y municipal. Hay partidos, sindicatos, una sanidad pública y una policía. Hay un sistema educativo y un sistema judicial. Se mire como se mire, sobre el papel, TODOS sus ciudadanos viven en un Estado de Derecho.
Que siga existiendo una organización de matones, se debe al apoyo activo de unos pocos, a la connivencia pasiva de muchos y a que no ha habido una voluntad firme del Gobierno Vasco de acabar con ETA: son casi 30 años de PNV con muchas competencias a su alcance. No se puede gobernar sin que a uno le exijan responsabilidades.
¿Por qué han matado a Uría? Porque han podido. Porque era mayor, no tenía escolta, tenía una rutina fija y la carretera de Azpeitia hacia Zumárraga tiene sus ventajas si se conoce bien.
Pero sobre todo le han matado porque los habitantes del País Vasco siguen permitiendo que ETA exista.
"Era un empresario capitalista"
"Algo habrá hecho"
"Era buena persona"
"En el pueblo le conocía todo el mundo"
Supóngase un país con pena de muerte. Supóngase que en ese país, se sentencia y ejecuta a alguien por tener una empresa. O por tener una empresa que participa en la construcción de una vía férrea. O por alguna acusación no probada. O porque le cae mal a alguien.
Una brutalidad, ¿verdad?
Pues bien. En el País Vasco no sólo es brutal que se haya matado a una persona de 70 años por las buenas. Tan brutal -de bruto- es eso como que la gente se agarre a los argumentos que he expuesto al principio, que la gente no se dé cuenta de que da igual que fuera un santo o un cafre, que fuera nacionalista o falangista, que tuviera o no antecedentes criminales... en todos esos casos, en cualquier caso en realidad, no hay derecho a que venga alguien, se erija en juez (¿designado por quién?) y mate a alguien.
La oposición a la Y vasca no es más que otro intento más de aislar el País Vasco del resto del mundo, de mantener la trepanación de una región que necesita con urgencia que corra el aire, oxigenarse mentalmente. No nos olvidemos de lo que pasó con la autovía de Leizarán, que tras las consabidas dosis de gamberrismo cuál fue el resultado: que se construyera la autovía de todas formas, con un trazado más elevado y por tanto expuesto a las nevadas (y para colmo, el inicio de la carrera política de los chicos de Elkarri).
En realidad, no está claro que esta muerte se deba a la Y vasca, o a una negativa a un posible intento de extorsión por parte de ETA.
Lo paradójico es que Altuna y Uría es una empresa emblemática del Valle del Urola, como lo pueden ser o haber sido Danona o Marcial Ucín, que ha gozado de una buena relación con el poder político, lo cual es posible que haya contribuido a su buena marcha.
Lo triste es que en el País Vasco no es lo mismo que se asesine a un empresario "del pueblo" que a un concejal del PP, por el mismo motivo que hizo que el secuestro de Julio Iglesias Zamora fuera un punto de inflexión. Lo triste es que ahora mismo, en el mismo pueblo de Uría, hay alguien que se alegra. Lo triste es que muchos se encogerán de hombros, y algún necio pensará "algo habría hecho".
La situación en el País Vasco es la siguiente: hay elecciones cada cuatro años para tres instancias, estatal, autonómica y municipal. Hay partidos, sindicatos, una sanidad pública y una policía. Hay un sistema educativo y un sistema judicial. Se mire como se mire, sobre el papel, TODOS sus ciudadanos viven en un Estado de Derecho.
Que siga existiendo una organización de matones, se debe al apoyo activo de unos pocos, a la connivencia pasiva de muchos y a que no ha habido una voluntad firme del Gobierno Vasco de acabar con ETA: son casi 30 años de PNV con muchas competencias a su alcance. No se puede gobernar sin que a uno le exijan responsabilidades.
¿Por qué han matado a Uría? Porque han podido. Porque era mayor, no tenía escolta, tenía una rutina fija y la carretera de Azpeitia hacia Zumárraga tiene sus ventajas si se conoce bien.
Pero sobre todo le han matado porque los habitantes del País Vasco siguen permitiendo que ETA exista.
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